El Ayuntamiento de Guareña lamenta profundamente el fallecimiento de Manolo Romero Mancha, poeta, escritor y destacado impulsor de la cultura.
Romero nació en Guareña en 1948. Con su desaparición, nuestro pueblo pierde a uno de sus creadores más estrechamente vinculados a la localidad, un autor que, aunque desarrolló buena parte de su trayectoria profesional y cultural fuera de su pueblo natal, nunca dejó de mantener presentes sus raíces, sus recuerdos y los paisajes de Guareña en sus obras.
Manolo Romero desarrolló durante décadas una intensa labor en torno a la literatura y, especialmente, a la poesía. Su trayectoria estuvo también estrechamente ligada al Centro de Poesía José Hierro de Getafe, del que fue uno de sus principales impulsores junto a Margarita Hierro, contribuyendo a convertir este espacio en un punto de encuentro para escritores, lectores y amantes de la creación literaria.
Ha sido precisamente este centro el que ha comunicado su fallecimiento a través de un mensaje escrito por sus hijas, Tacha y Paula Romero Hierro.
«Anoche, 1 de octubre, Manolo Romero volvió con Margarita Hierro. Su voz, eterna, su humanidad, su alegría y fuerza casi sin límites han dejado una huella profunda e imborrable en quien le ha conocido y su estela permanecerá en tantos corazones como tocó encarnando la poesía, la música, la pintura y la lucha por la libertad».
Dentro de su amplia producción poética destacan especialmente sus conocidos bestiarios, una de las señas de identidad de su obra. Entre ellos ocupa un lugar especialmente cercano para Guareña el libro “Bestiario de Guareña”, publicado en 2018 junto al artista Damián Retamar, una obra en la que poesía e ilustración se unen para recorrer la naturaleza, los animales, las costumbres, las gentes y la memoria de su pueblo natal. A este trabajo se sumaría posteriormente “Botania de Guareña”, continuando así una línea creativa profundamente conectada con el entorno, la identidad y los recuerdos de su pueblo. Ambos libros fueron presentados en el pueblo.

A través de estas obras, Romero convirtió Guareña en materia poética, llevando su nombre y sus paisajes más allá de nuestras fronteras y dejando un testimonio literario cargado de sensibilidad, memoria y afecto hacia sus orígenes.
Su trayectoria recibió diversos reconocimientos literarios, entre ellos el Premio Tiflos de Poesía, el Premio Internacional de Poesía Antonio Oliver y el Premio de Poesía Rafael Morales.



