El pleno municipal del Ayuntamiento de Guareña aprobó en su última sesión plenaria, celebrada el pasado jueves 27 de marzo, la concesión de nombrar como Vecino Distinguido de la Villa de Guareña a la 1ª Corporación municipal democrática tras la dictadura, que comprendió entre los años 1979 y 1983.
Este reconocimiento se produce por la labor realizada por esas catorce personas que, en dicho periodo, supuso también unos años de entendimiento y predisposición entre todas las formaciones políticas para la consecución de los fines que perseguían el desarrollo social y económico de nuestra localidad, ya que, por entonces, existían grandes carencias en infraestructuras y servicios básicos.
En la propuesta de la moción, que fue presentada por el concejal delegado de Educación Cultura y Bienestar Social, José Luis Álvarez Monge, se propone reconocer en su conjunto a la Corporación surgida de los comicios locales del 3 de abril de ese mismo año, puesto que desafiaron con valentía y un arduo trabajo, la puesta en marcha de una serie de políticas que afrontarían las necesidades y retos que en ese momento Guareña necesitaba y que sus ciudadanos demandaban.
En el texto de la moción se exponen los motivos por los que se ha iniciado el expediente de concesión, según se regula en el Reglamento de Honores y Distinciones del Ayuntamiento de Guareña, aprobado por el plenario municipal en el año 2016, y por el cual se “distingue a aquellas personas que hayan destacado en su servicio y en la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos y ciudadanas de Guareña”.
Esa primera corporación municipal estuvo formada por Fernando Fernández Mansilla, que ejerció a su vez de alcalde, Ramón Monago Cerrato, Serafín Mansilla Ruíz, que fue sustituido por Marcelino García Morcillo, Vicente Rubio Serrano, Francisco Nieto López, Juan José Rebollo Núñez, Plácido Jeremías Rueda Cerrudo, Luis González Contreras, Alonso Heras Moreno, Eleuterio González Rodríguez, Nicasio Sancho González, Antonio López Moreno y José María Pérez Mancha.
Según prosigue el texto de la moción, esta primera corporación jugó un papel crucial en la consolidación de la democracia a nivel local, adoptando medidas para la mejora de nuestro pueblo en un contexto de enormes desafíos. Su compromiso con la democracia, el desarrollo local y la mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos justifican la concesión de esta distinción.
Esta corporación comenzó a realizar obras en infraestructuras básicas, como el pavimentado de las calles, la canalización de arroyos, mejoras en el alcantarillado o la instalación de depósitos reguladores de agua, promoviendo el inicio de una nueva captación de agua potable.
En esos cuatros años de legislatura se llevaron a cabo también una serie de mejoras que sirvieron para modernizar distintos espacios municipales, entre ellos la ampliación del matadero municipal, o la adquisición de un vehículo propio para la Policía Local, que hasta ese momento carecía de él, mejorando con ello la seguridad del pueblo.
También se asumió la creación y dotación de la que fue la primera sede de la biblioteca municipal o del Hogar del Pensionista, como lugar de encuentro y convivencia para la realización de actividades socioculturales.
Fue a mitad de esa legislatura, cuando esta corporación vivió momentos de tensión e incertidumbre. Los trece ediles defendieron de forma inquebrantable la democracia en el golpe de estado del 23 de febrero de 1981, reafirmando su compromiso con el orden constitucional y con las instituciones democráticas.
Finalmente, el texto de moción reafirma que, con esta distinción, se simboliza el agradecimiento del pueblo de Guareña a quienes, con esfuerzo y determinación, impulsaron una nueva etapa de desarrollo y consolidación democrática en el ámbito municipal.